Sistema Universal de Identidad Visual

 
La identidad corporativa de una empresa es una carta de presentación ante los demás. La importancia de una correcta definición de la identidad visual corporativa de una empresa señala la relevancia que esta cobra como modo de unión dentro de la propia empresa. Además confirma la homogeneidad de mensajes que le transmite al público. Los signos de Identidad son los elementos que componen la imagen corporativa: marca, símbolo, logotipo y colores corporativos. Estos elementos se organizan en un sistema que es propio y exclusivo de dec®, marca registrada en la Oficina Española de Patentes y Marcas con nº 2.657.615.
 

 

  • Marca. Es el conjunto formado por símbolo y logotipo que forma una unidad informativa integrada.
  • Símbolo. Es un grafismo distintivo que poseé tres funciones: denotativo-identificador, connotativo-simbólica y estética. La d,de diseño.
  • Logotipo. Es la forma de escritura característica con la que se representa el nombre de la empresa. La tipografía corporativa es homogénea y en armonía con el símbolo. Su carácter le hace adaptarse a las diferentes necesidades de comunicación.
  • Color. El color púrpura es el principal signo de identidad de dec®.

El color como símbolo y signo de identidad

El color púrpura se asocia con la filosofía de dec®, basado en la pasión por el diseño, la excelencia y nobleza de un buen producto.

El color luz púrpura no puede ser generado por una sola longitud de onda lumínica, por lo cual no existe en el espectro de luz visible: es un color extra–espectral. Para que se produzca es necesaria una mezcla de longitudes de onda del color rojo y del color azul, o del rojo y del violeta.

Plinio, nuevamente en su Historia Naturalis (IX, 125) relataba que el tinte púrpura había sido descubierto por el Dios fenicio Melkart ( a veces identificado con Heracles por sincretismo) cuando caminando por la costa levantina, su perro había mordido un caracol de la púrpua, manchandose con el tinte.

Lo que arroja el caracol en forma de defensa se atrapa en una madeja de hilo de algodón, en esta primera etapa la pintura es blanca porque está fresca, pero al remojarlo y ponerlo a secar al sol ya se vuelve púrpura. Obtener este color de la naturaleza y sobre todo de estos caracoles marinos, se tiene que aplicar sobre todo con mucha delicadeza, porque los caracoles sólo escupen unas cuantas gotas de tinte que hay que estar muy atentos para atraparlo con las madejas de hilo.

Imagen: Fortino Torrentera.